Inteligencia colectiva en la Web 2.0

Inteligencia colectiva en la Web 2.0

En el año 2004, O’Reilly y sus asociados acuñaron el término Web 2.0, el cual consiguió finalmente una aceptación mayoritaria como término para esta nueva era, de la misma manera en la que puntocom o Web 1.0 describió la época anterior. Según el investigador S. Alag, en el artículo publicado el año 2008 sobre la inteligencia colectiva en acción, a pesar de la actual popularidad de la Web 2.0, aún no es fácil implementar muchos de sus principios. La Web 2.0 no es un concepto uniforme, sino un término genérico o un concepto para las nuevas tecnologías de Internet y sus aplicaciones. La Web 2.0 puede ser vista como un renacimiento, una intensificación, una renovación o aún como una segunda generación de Internet, en la cual el usuario que genera los contenidos ocupa un lugar central. No es fácil definir el Web 2.0 debido a la longitud de este concepto. Por eso, se suelen hacer descripciones generales de la Web 2.0 en lugar de definiciones específicas.
En el artículo Web 2.0 para el gobierno electrónico, publicado el año 2007 por Osimo y Burgelman, se afirma que la Web 2.0 es un concepto relacionado tanto con la tecnología como con la actitud. Por su parte el investigador Miller, en el documento del año 2005 denominado “Web 2.0 construyendo la nueva biblioteca”, describe la Web 2.0 como la red usada como una plataforma, incluyendo a todos los dispositivos conectados; las aplicaciones Web 2.0 son aquellas que aprovechan al máximo las ventajas intrínsecas de esta plataforma, desarrollando software como un servicio continuamente puesto al día y que mejora a medida que es usado por más personas; consumiendo y remezclando datos de múltiples fuentes; incluyendo usuarios individuales; proporcionando sus propios datos y servicios de forma que permite la participación de otros, creando efectos de red mediante una arquitectura de participación; y yendo más allá del concepto de página que existía en la Web 1.0 para proporcionar experiencias más ricas al usuario.
Según los investigadores De Kool y Van Wamelen, en el artículo Web 2.0: una nueva base para el gobierno electrónico, la Web 2.0 se presenta a menudo como un modo revolucionario de compilación, organización y compartición de información. Los ejemplos más conocidos de uso de la Web 2.0 usos son Google, Weblogs, Wikipedia, YouTube, MySpace, Tuenti, Facebook y Second Life, entre otros. A pesar de que muchos usuarios han abrazado la Web 2.0, existen también voces críticas, según las cuales la Web 2.0 ha tenido una promoción exagerada y existen dudas acerca de si el potencial de la Web 2.0 se pondrá realmente en práctica.
O’Reilly en su artículo “Qué es la Web 2.0 Patrones de diseño y modelos de negocio para la siguiente generación del software”, escrita el año 2005, extrae los principios de la Web 2.0 que se deducen, de una forma u otra, de las historias de éxito de la Web 1.0 y de lo más interesante de las nuevas aplicaciones. Los siete principios constitutivos de las aplicaciones Web 2.0 son: (1) La World Wide Web como plataforma. Las nuevas compañías ofrecen software gratuito, utilizando a la Web como plataforma. Así, las herramientas y sus contenidos existen en la propia Web y no en la computadora del usuario. El concepto de webtop opuesto al de desktop es apropiado para explicar este fenómeno comercial. (2) Aprovechar la inteligencia colectiva. La idea se encuentra en el origen de la World Wide Web y del Open Source. No constituye un concepto novedoso. Según Tapscott y Williams, en su artículo sobre Wikieconomía publicado el año 2007, la nueva infraestructura de bajo costo para la colaboración, desde telefonía gratuita por Internet, hasta software libre o plataformas globales de externalización, permiten que miles de individuos y pequeños productores creen productos en colaboración, accedan a mercados y complazcan a los clientes de manera que sólo las grandes corporaciones podían gestionar en el pasado. Esto propicia el surgimiento de posibilidades de colaboración y modelos de negocios nuevos que potenciarán a las empresas preparadas y destruirán a las que no consigan adaptarse. (3) La gestión de la base de datos como competencia. Se refiere al control sobre fuentes de datos únicos y difíciles de replicar que se enriquezcan a medida que más personas las utilicen. Este principio tiene una palabra clave: Infoware, software más datos. (4) El fin del ciclo de actualizaciones de versiones del software. La confianza en los usuarios como codesarrolladores, considerando las prácticas del desarrollo del software abierto y la posibilidad de tener aplicaciones en prueba de forma continua, versiones beta, añadiendo nuevas funcionalidades basadas en las sugerencias y recomendaciones de los usuarios. (5) Modelos de programación ligera. Búsqueda de la simplicidad; interfaces de usuario, modelos de desarrollo y de negocio ligeros que utilicen las herramientas de Internet, disponibles en la actualidad para aprovechar los recursos disponibles en la red y disponerlos de forma creativa. (6) El software no limitado a un solo dispositivo. La utilización de los productos de la Web 2.0 no se limita a las computadoras. Los teléfonos móviles de tercera generación empezaron a ocupar espacios hasta ahora sólo reservado a aquéllas. (7) Experiencias enriquecedoras del usuario. Las clásicas herramientas para producir aplicaciones Web, como Dreamweaver y Flash, ofrecen la posibilidad de crear un diseño complejo de contenidos dinámicos mediante HTML, estilos CSS y programación, pero también se quedan atrás de las aplicaciones diseñadas en Ajax, Ruby on Rails o BitTorrent para los productos Web 2.0. Interfaces con la capacidad de acceso en todo lugar y momento a los servicios web, con la usabilidad, familiaridad y sencillez de las interfaces de los sistemas operativos.
En la era post-puntocom, la Web no deja de transformarse hacia la nueva Web 2.0. Existen nuevas aplicaciones Web en las que confían los usuarios, que los invitan a interactuar, a conectarse con otros usuarios, obteniendo información constante y permitiendo que la aplicación mejore gracias a esta interacción. Los usuarios se expresan, tanto compartiendo sus opiniones sobre un producto o un servicio, como etiquetando contenidos, mediante su participación en comunidades online o bien distribuyendo nuevos contenidos entre los demás usuarios. Este incremento de la interacción y participación de los usuarios provoca lógicamente un incremento de los datos que pueden ser convertidos en inteligencia por la aplicación, por lo que es necesario el uso de la llamada “inteligencia colectiva” para personalizar un sitio Web para un usuario concreto, ayudándole a buscar soluciones y tomar decisiones. Según el investigador Alag, en el artículo comentado del año 2008, la inteligencia colectiva se define como el uso efectivo de la información que proveen otros usuarios con el fin de mejorar la aplicación de uno. Además de extraer inteligencia de un conjunto de interacciones y contribuciones de los usuarios, la inteligencia colectiva se encarga de actuar como filtro para saber que lo que puede resultar importante de una aplicación para cada usuario. Este filtro puede ser desde una simple influencia, puntuaciones o revisiones, a un modelo personalizado de recomendaciones de contenidos por parte de un usuario.
En una aplicación, existen distintos tipos de inteligencia colectiva, a saber: (1) Explícita. Es proporcionada por el usuario a la aplicación. Se trata de revisiones, etiquetas, marcadores y recomendaciones, entre otros. (2) Implícita. Se trata de información que los usuarios proporcionan tanto dentro como fuera de la aplicación y que está en formato no estructurado. Blogs, Wikis, comunidades o redes sociales aportan a este tipo de inteligencia. (3) Inteligencia derivada. Se encuentra basada en la información recogida de las dos anteriores, mediante técnicas como el agrupamiento, las búsquedas, la minería Web y la minería de textos. Mediante su interacción con una aplicación Web, los usuarios proporcionan un rico conjunto de información que puede ser convertido en inteligencia. Existen dos fuentes principales de alimentación para la inteligencia de una aplicación: (1) Basada en contenidos. El estar basada en contenidos representa generalmente palabras o frases clave. (2) Basada en la colaboración. Fuente de alimentación basada en la interacción entre usuarios.
Cobo y Pardo, en su libro “Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food”, escrita el año 2007, proponen algunas pautas para orientar la selección de herramientas disponibles en Internet, haciendo la salvedad que todo intento de depurar, clasificar y organizar el universo digital es una tarea sin fin y cuya misión nunca se alcanzará plenamente. Los autores buscan ordenar la Web 2.0 en cuatro líneas fundamentales y proponen una estructura que denominan los cuatro pilares de la Web 2.0, los cuales son: (1) Redes sociales. (2) Contenidos. (3) Organización social e inteligente de la información. (4) Aplicaciones y servicios. El principal valor que ofrecen las aplicaciones Web 2.0 es la simplificación de la lectura y escritura on-line. Esto se traduce en dos acciones sustantivas del proceso de aprendizaje: generar contenidos y compartirlos. En este sentido, se ha considerado la posibilidad de utilizar aplicaciones Web 2.0 para el desarrollo de proyectos colaborativos en línea que faciliten la colaboración y participación activa de las personas en la generación y publicación de contenido, con la posibilidad de compartirlos y beneficiarse de la colaboración de personas ubicadas geográficamente en lugares distantes.
Referencias Bibliográficas

  • Alag S. (2007) Collective Intelligence in Action. Manning Pub, online ed., September 2008.
  • Osimo D. y Burgelman J.C., “Web 2.0 for e-Government: Why and How”, 4th Ministerial e-Government Conference, Lisboa 2007.
  • Miller P. (2005) Web 2.0: building the new library. Ariadne, vol. 45.
  • De Kool D. y J. Van Wamelen (2008) Web 2.0: A New Basis for E-Government, 3rd International Conference on Information and Communication Technologies: From Theory to Applications, ICTTA 2008, vol. 1 pp.1-7, 7-11 April 2008.
  • O’Reilly (2005) “What is Web 2.0”. Recuperado el 15 de diciembre de 2007, a partir de: http://www.oreilly.com/pub/a/oreilly/tim/news/2005/09/30/what-is-web-20.html.
  • Tapscott D. y Williams A. (2007) Wikinomics: la nueva economía de las multitudes inteligentes. Paidos Iberica Ediciones, Barcelona, España.
  • Cobo y Pardo (2007) Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. (Grup de Recerca d’Interaccions Digitals, Universitat de Vic. Flacso México.). Barcelona/México DF; 2007.
Guillermo Choque Aspiazu
http://www.eldiario.net/
Articulo no publicado

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