Gobierno electrónico y Big Data (segunda parte)

Gobierno electrónico y Big Data (segunda parte)

Costales y Amoroso, en el artículo publicado el año 2016 con el título “Big data y el gobierno electrónico en Cuba”, mencionan que uno de los principales elementos que ha traído como consecuencia el surgimiento y la aplicación del big data, es la transformación de los gobiernos, los cuales han estado condicionados a cambiar la manera de presentarse ante el imparable desarrollo mundial. Los organismos gubernamentales han sido capaces y oportunos al identificar un cúmulo de oportunidades en los datos espaciales como herramienta, y en su condicionada integración con la estrategia de datos abiertos. Newman, en la conferencia presentada el año 2012 con el título “Negocios abiertos: Aprender a sacar provecho de los datos”, menciona que, “si bien el big data hace que las organizaciones sean más inteligentes, los datos abiertos son aquellos que conseguirán que realmente se obtengan más beneficios en el entorno altamente competitivo en el que se encuentran las personas”, si dicha teoría es aplicada en el desarrollo de las funciones de los gobiernos, se puede afirmar que la estrategia de datos abiertos será la clave de éxito de los Estados para identificar las principales demandas del ciudadano en un mundo cada vez más interconectado.

Según Laney, en el artículo publicado el año 2001 con el título “Gestión de datos 3D: Control del volumen de datos, la velocidad y la variedad”, es necesario que el hombre como ser social se sienta parte de las transformaciones de la sociedad; cuanto mayor es el grado de apertura de los datos, mayor es el tamaño y la diversidad de la comunidad que accede a ello, aunque para lograr una participación de verdadero valor del ciudadano dentro de este proceso de cambio social es necesario lograr la trasparencia de la información ofrecida por parte del gobierno. La apertura de los datos al público es el principal elemento para que el ciudadano se formule interrogantes y criterios de carácter innovador y trasformador; con la liberación de los datos por parte del gobierno, el ciudadano no solo es un sujeto trasformado por las leyes, sino que pasa a ser a su vez sujeto transformador.

Costales y Amoroso, en el artículo citado en párrafos precedentes, continúan mencionando que la notoriedad e impacto del proceso de toma decisiones a través del big data depende en gran medida del factor liberación de los datos, por tanto es preciso que los gobiernos desarrollen una eficiente política de apertura de los mismos teniendo como cimiento ante todo la trasparencia de la información, como segundo aspecto deben propiciar la colaboración entre los organismos y con el propio ciudadano, sin dejar de mencionar el eje central que es la incorporación de la tecnología como canal de comunicación; el Estado debe centrarse en promover la participación de los ciudadanos en los procesos de toma de decisiones y diseño de políticas públicas; puesto que de ello florecerán cambios futuros entorno al bienestar social, y por ende para el mejoramiento de los servicios ofrecidos por los organismos que regentan la administración pública. La principal fuente de retroalimentación, para sentar las bases de una aplicación del análisis de la gran cantidad de datos generados por el entorno, se encuentra en establecer una fuerte colaboración entre los organismos de administración pública y los ciudadanos, con el principal objetivo de ayudar a definir una guía política siempre orientada a lograr la eficiencia y la agilidad de los procesos burocráticos; es fundamental ubicar el factor tecnológico como punto medio entre ambas partes con la finalidad de agilizar la gestión de la documentación, la información y los datos generados por cualquiera de las partes, así como viabilizar los flujos de información, el acceso y el intercambio continuo.

En el libro titulado “Gobierno o electrónico o fuera del gobierno”, publicado el año 2014 por los autores Barrenechea y Jenkins, se menciona que los datos en poder de los organismos gubernamentales constituyen un activo bastante importante. Cuando el big data se desbloquea, tiene el potencial para mejorar el desempeño del sector público en la administración, la salud, la ciencia y la investigación, el transporte, la infraestructura, la educación, la seguridad, y las ciencias sociales. Beneficios que ya se están realizando mediante la aplicación de modelos de predicción a los ensayos clínicos, análisis avanzados para probar la eficacia de los tratamientos del paciente, y el análisis de la vigilancia de la salud pública para detectar el brote de las enfermedades, como se ilustra en la siguiente historia sobre la “Red Global de Inteligencia de Salud Pública”. Con las soluciones de gobierno electrónico, organizaciones como la red global de inteligencia de salud pública, tienen una ganancia en capacidades de vanguardia, incluyendo la búsqueda progresiva, análisis semántico y navegación, además de la categorización, todos ellos diseñados para ser sujetos a procesos de minería, de donde se extrae y se presenta el verdadero valor del big data. El gobierno electrónico ayuda a las agencias a encontrar el conocimiento oculto encerrado al interior de los grandes volúmenes de datos. Las soluciones de administración electrónica se pueden utilizar para capturar, combinar y transformar los datos a través de silos de información en formatos que pueden ser analizados para una penetración más profunda del negocio. El primer paso para extraer valor de los datos es la gestión de los datos. Las soluciones de administración electrónica integran datos sobre una plataforma común donde se puede fijar, acceder, intercambiar y archivar las mismas.

Amoroso, en el artículo publicado el año 2015 con el título “Infoética, Ciberespacio y Derecho”, menciona que el éxito de todos estos factores depende además de dos elementos muy importantes: El acceso y publicación de la información como punto número uno, y de la presentación de los datos a los usuarios finales, es decir, a los ciudadanos. En este sentido el diseño de los sistemas informáticos es fundamental porque es la piedra angular para asegurar desde el código una realización real de la apertura de datos y consiguientemente el big data.

 

Guillermo Choque Aspiazu
https://www.eldiario.net
13 de Junio de 2016

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