Etiqueta: ética

Ética de la nanotecnología (segunda parte)

Ética de la nanotecnología (segunda parte)

En palabras de Nordmann, en el artículo publicado el año 2007 titulado “Si y entonces: Una crítica de la nanoética especulativa”, de manera similar, la especulación sobre posibles futuros nanotecnológicos, utópicos o distópicos, está siendo desplazada y el debate gira cada vez más sobre preocupaciones que pueden surgir en un futuro cercano, similares a las suscitadas por otras tecnologías ya presentes en el mundo, aunque sean relativamente nuevas o “emergentes”. Ahora bien, la nanoética no es una rama de la ética plenamente aceptada, ni mucho menos. Las dudas sobre su especificidad y sobre su pertinencia pueden proyectarse sobre su “hermana menor”, si es que lo es en absoluto, y en todo caso, mucho menos conocida, a saber, la nanobioética. Según Baumgartner, en el artículo publicado el año 2008 titulado “Bionanotecnologia: Un nuevo cambio para la reflexión ética?”, la mayor parte de la controversia sobre la existencia y naturaleza de una ética de la nanotecnología o “nanoética”, no como mera etiqueta de conveniencia sino como área reconocida y distinta de las otras éticas aplicadas, se ha generado en torno a la pregunta sobre lo específico de las cuestiones y dilemas éticos suscitados a partir del desarrollo de la nanotecnología. Así, varios autores han negado que haya nada nuevo o específico, desde el punto de vista ético, que la nanotecnología por sí sola plantee.

El investigador De Cózar, en el libro escrito el año 2010 titulado “Nanotecnología, salud y bioética: Entre la esperanza y el riesgo”, menciona que los problemas, relativos al desarrollo de diversas aplicaciones nanotecnológicas, son idénticos o al menos muy similares a otros problemas que ya han sido detectados y evaluados por diferentes éticas aplicadas. Es una tarea bastante ardua proporcionar una lista exhaustiva de tales problemas, sin embargo es posible mencionar algunos ejemplos bastante discutidos: (a) En el campo de la biotecnología, las tecnologías biomédicas, las tecnologías de la energía y las de la información, los éticos y otros expertos se muestran preocupados por la posibilidad de que se viertan o fuguen sustancias que puedan contaminar el entorno y poner en riesgo la salud humana, cuestiones de toxicidad y eco toxicidad, básicamente. (b) Las nuevas tecnologías pueden ser usadas de manera abusiva por los ejércitos o con fines terroristas. (c) Las limitaciones generadas por la regulación de los derechos de propiedad y de las patentes pueden dificultar el disfrute de algunos productos de interés general, por ejemplo los medicamentos. (d) Más en general, pueden surgir o incrementarse las desigualdades socio-económicas, entre las que resaltan la equidad y la justicia distributiva, debido al acceso asimétrico a los bienes tecnológicos. (e) Los abusos de las grandes empresas y de los gobiernos en el ejercicio de su poder mediante el control de la tecnología repercuten en la libertad de elección, el bienestar y la seguridad de los ciudadanos. (f) Las amenazas a la privacidad de las personas mediante el uso de dispositivos electrónicos minúsculos y otras tecnologías de acceso y control de la información aumentan en proporción inversa al tamaño de tales artefactos.

Uno de los temas candentes respecto al avance de la nanotecnología es la posibilidad de control sobre su desarrollo. En un informe elaborado el año 2010 por el “Grupo de investigación en erosión, tecnología y concentración”, se ha renovado el pedido de moratoria y se ha expuesto nuevamente sobre la mesa el tema central sobre las cuestiones éticas, y en particular sobre la preponderancia de las investigaciones en nanotecnología con fines militares lideradas por los Estados Unidos de América. Según Johnston y sus colegas, en el artículo escrito el año 2007 titulado “Nanotecnología: Política y posición”, otra Organización No Gubernamental muy activa en proponer el control sobre los productos e investigaciones con base en nanotecnología es Greenpeace, que si bien reconoce las aplicaciones positivas que se podrían realizar en pos de cuidar y remediar el ambiente, también pide una moratoria para la introducción de productos y materiales en nanoescala hasta que se sepa con seguridad que no dañan el ambiente ni la salud humana.

 

Guillermo Choque Aspiazu
www.eldiario.net
04 de Agosto de 2014

Ética de la nanotecnología (primera parte)

Ética de la nanotecnología (primera parte)

Según el Diccionario de la Real Academia Española, ciencia se define como el conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales. La investigación es un tipo de actividad para mejorar y ampliar el conocimiento humano, generando inventos e innovaciones que necesitan precaución. El aumento del conjunto de conocimientos se ha interpretado como positivo para el hombre. Una corriente filosófica denominada positivismo ha especialmente confiado en la ciencia como una posibilidad de solución para muchos de los importantes problemas que aquejan a los seres humanos.

En palabras de Mitcham, en la obra “Enciclopedia de la Ciencia” escrita el año 2005, la ética es la parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre, y en el caso particular de la ciencia y tecnología, se encarga de realizar una reflexión crítica sobre el accionar humano en estos campos. Sgreccia, en el “Manual de Bioética” publicado el año 2002, complementa mencionando que existe una distinción entre los términos vida ética, ética descriptiva y ética normativa. Ética es la ciencia que estudia el comportamiento humano en relación a los valores, principios y normas morales. Ética descriptiva o ethos es el examen de las costumbres y de los comportamientos relativos a valores, principios y normas de una población o determinado hecho. Ética normativa estudia valores, principios y normas de comportamiento y busca sus fundamentos y justificaciones. Esta ética puede ser general, cuando se dedica a los fundamentos, valores, principios o normas, o especial donde se incluyen la ética económica y profesional.

Se habla a menudo de la nanotecnología, en sentido general, como una “plataforma tecnológica” o “tecno científica”; esto es, según Foladori, en el artículo publicado el año 2010 titulado “Las nanotecnologías en contexto”, no tanto de una tecnología distintiva y separada como de un variado conjunto de técnicas o procedimientos para “descomponer” las partes constituyentes de la naturaleza, como son esencialmente átomos y moléculas, y recomponerlas o reconstruirlas de acuerdo con las propiedades que se persiguen por ser de interés para las personas por los motivos que sea. Se piensa por tanto que con la nanotecnología se pueden hacer más eficientes los productos y procesos productivos, ya que tiene una gran capacidad para crear productos multifuncionales que pueden reducir la cantidad de materia prima utilizada en su fabricación, así como sustituir parte de las materias empleadas hasta ahora por otras que se supone ofrecen más ventajas.

La reflexión que plantean los investigadores Ott y Papilloud, en el artículo escrito el año 2007 titulado “Instituciones convergentes: Estableciendo relaciones entre las nanotecnologías, economía y sociedad”, acerca de que es una opinión bastante extendida entre los expertos el que la nanotecnología será la tecnología dominante de “propósito general” durante las próximas décadas. Una tecnología así se caracteriza por su: (a) universalidad u omnipresencia, lo que significa que puede ser dirigida a una multitud de usos; (b) complementariedad innovadora, es decir, que afecta a los procesos de innovación industrial en varias escalas y es afectada por ellos; y (c) una reorganización de los procesos de trabajo en la sociedad, es decir, un impacto en la transformación y desarrollo de las estructuras e instituciones sociales relacionados con las actividades productivas y económicas en general.

Pasado el primer lustro del siglo veintiuno, se debate con cierta vivacidad acerca de la existencia y oportunidad de una “nanoética”, es decir, de una reflexión y discurso específicos de carácter ético para los problemas que trae consigo, y acarreará en el futuro, el desarrollo de la nanotecnología. Se han publicado docenas de artículos y varios libros colectivos sobre la definición y alcance de una nanoética. Según Allhoff y sus colegas, en el libro escrito el año 2007 titulado “Nanoética: Implicaciones éticas y sociales de la nanotecnología”, se ha realizado un gran esfuerzo para aplicar la ética a las nanotecnologías con la misma meticulosidad y precisión demostrada en otras ramas de la ética aplicada, tales como la ética ambiental, la bioética, la ética médica, la ética de la ingeniería, etc. La efectividad del esfuerzo ha resultado mayor gracias a un creciente consenso sobre lo aconsejable de evitar discusiones abstractas sobre la nanotecnología, favoreciendo en su lugar el estudio de los programas nanotecnológicos, frecuentemente heterogéneos, que están en marcha.

 

Guillermo Choque Aspiazu
www.eldiario.net
28 de Julio de 2014

Translate »